Radio Nacional de España




martes, 20 de marzo de 2007

Grupos que Vigilan a los Medios de Información

Por Virginia Whitehouse, Doctora en Filosofía,
Profesora Asociada de Estudios de la Comunicación
Whitworth College, Spokane, Washington


Los grupos que vigilan las decisiones y prácticas éticas de periodistas y organizaciones periodísticas con frecuencia están motivados por valores y planes propios que uno debe evaluar para poder comprender sus críticas.



Introducción

La función del periodismo en la democracia estadounidense ha evolucionado para incluir su función de vigilante del gobierno; es decir se espera que los periodistas investiguen cuando funcionarios elegidos violan los derechos y libertades del ciudadano común.

"Para los periodistas es evidente de por sí, que el reportaje producto de investigación informa al público, pone al descubierto la corrupción y endereza entuertos", dice Jane E. Kirtley, profesora de ética y derecho en los medios de información, de la Universidad de Minnesota, en un artículo publicado en Columbia Journalism Review (CJR) en octubre del año pasado.

Con todo, a los periodistas estadounidenses, cuando realizan su labor, habitualmente se los critica de forma tal que causa más daño que beneficio. Si los periodistas han de ser los vigilantes, ¿quién entonces vigila a los vigilantes? Existen muchos voluntarios para la tarea de vigilantes de los medios de información; sin embargo, los móviles y las tendencias de esos vigilantes deben evaluarse para poder entender y analizar sus críticas.

En Estados Unidos, la libertad de prensa pertenece al propietario del periódico (o la estación de television, la revista o el boletín). Algunos medios de información de distribución nacional -- los principales periódicos, cadenas de televisión por cable y la radiodifusión de noticias -- tienden a hacer de la objetividad o la justicia la pauta fundamental de la noticia, porque eso es lo que espera su audiencia. Las revistas, boletines y otros tipos de medios de información pueden tener pautas distintas -- la promoción de una idea, tal como los derechos humanos o los principios de la familia; o la promoción de una industria, tal como la moda o los automóviles. Los propietarios de estos medios deciden cuál es la pauta o principio que regirá la noticia.

Los que critican a los medios de información tienen también sus principios y temario. Si el lector conoce el principio que guía a los críticos, eso le ayudará a comprender la perspectiva, la interpretación y aún el giro de la crítica. Dentro de la profesión es posible encontrar algunos de los críticos más acérrimos, periodistas que conocen más a fondo las decisiones de ética y las prácticas de sus colegas, pero incluso éstos basan sus criticas en principios propios de la industria de las noticias.

Vigilantes fuera de la industria

Los titulares de los artículos y la declaración de objetivos nos pueden dar alguna clave del temario político de un grupo dedicado a vigilar los órganos de información, aun si el nombre del grupo da la impresión de que se trata de un observador neutral. Por ejemplo, el nombre de Media Research Center (MRC) (Centro de Investigación de los Medios de Información), con sede en Nueva York, parece neutral, sin embargo, su declaración de objetivos indica claramente que no es una organización neutral. La división de noticias del MRC informa que, desde 1987, se ha "dedicado a lograr un equilibrio político en los medios de información del país mediante la documentación y contradicción de la parcialidad liberal de los noticiarios de las cadenas de televisión y de los principales órganos de la prensa".

Dice el MRC que es "la organización conservadora más grande y respetada del país dedicada a vigilar a los medios de información". Los comentaristas del MRC se presentan con regularidad en los noticiarios de las cadenas de televisión y de televisión por cable para criticar a los medios de información, y su posición es apoyar las agendas conservadoras. Entre sus titulares recientes están: "20 Years of Liberal Spin From Gunga Dan" (20 años de giro liberal de Gunga Dan) y "Talking Heads Talk Trash About Tax Cuts (Disparates sobre la reducción de impuestos). [Media Reality Check]

Otros grupos vigilantes dirigen su crítica a la creciente riqueza e influencia de los conglomerados corporativos. Sus nombres, nuevamente, tienen la apariencia de neutralidad, pero sus objetivos están claramente expuestos. The Media Channel (El Canal de los Medios) dice en su declaración de objetivos: "Más que nunca, vivimos en la era de los medios de información y en el mundo de los medios de información. Nueve conglomerados transnacionales dominan los medios de información del mundo; las actuales transacciones de miles de millones de dólares concentran aún más este poder. Aun así, experimentamos también una revolución tecnológica.... La vitalidad de nuestro discurrir político y cultural se apoya en medios libres y diversos que ofrecen acceso para todos".

La organización Fairness and Accuracy in Reporting (FAIR) (Equidad y Exactitud en el Reportaje) busca y revela indicaciones de la censura que los propietarios de empresas pueden imponer, la parcialidad generalizada de estas empresas y la falta de diversidad en la cobertura de las noticias. En un artículo en su publicación de marzo FAIR alega que el programa de televisión "World News Tonight" de la cadena ABC dio a conocer únicamente la perspectiva e interpretación de las compañías farmacéuticas y de sus interesados en un reportaje sobre patentes de drogas para el SIDA en Africa.

La información que suministra este tipo de grupos vigilantes y el análisis que ofrece pueden ser útiles en la interpretación de la cobertura de las noticias, pero los lectores deben estar conscientes de las suposiciones y la parcialidad subyacentes en la selección de un artículo y su crítica.

Crítica proveniente desde adentro de la industria de los medios

Las revistas de periodismo ejercen la función de vigilantes de los medios de información, dentro de la industria. Las escriben, primordialmente, profesionales para profesionales; se publican en universidades y no pretenden tener una perspectiva determinada de las noticias o un temario específico para su transformación. Mike Hoyt, director ejecutivo de la Columbia Journalism Review cree que su publicación ayuda a los periodistas a desempeñar mejor una tarea difícil.

"En este país la prensa es el oxígeno de la democracia", observa Hoyt durante una entrevista. "El buen funcionamiento de una sociedad depende del grado de vigilancia de la prensa. Consideramos que nuestra tarea es estimular e inspirar a la prensa para que haga bien su importante labor".

El año pasado la CJR investigó e informó sobre el volumen de noticias nacionales que se transmite desde la ciudad de Nueva York y su consiguiente perspectiva muy neoyorquina para la nación; el empleo de grupos de presión por dirigentes de empresas dueñas de órganos de información para ejercer influencia en Washington; y la forma en que los asesores legales influyen en las decisiones editoriales.

Cuando se fundó en 1961 en la Escuela de Estudios Superiores de Periodismo de la Universidad de Columbia, la CJR era la única publicación nacional de análisis de los medios de información de este tipo. Actualmente existen otras revistas nacionales, entre ellas American Journalim Review, publicada por la Fundación de la Universidad de Maryland, así como publicaciones locales, como St. Louis Journalism Review, que recientemente celebró su decimotercer aniversario en la Universidad Webster.

Los comentaristas de estas revistas conocen muy bien el terreno, y su perspectiva e interpretación reflejan los valores de la industria que forma parte de la corriente principal de opinión -- la protección de la Primera Enmienda, la verdad y la exactitud y la información equilibrada. En Estados Unidos, es más posible que los profesionales de los medios tomen a pecho las críticas de las revistas de periodismo que las de los vigilantes de los medios de información que tienen temarios políticos, dice Hoyt, porque las revistas ofrecen la perspectiva desde "afuera" de quienes están dentro de la industria.

"Es muy fácil lanzar ataques contra personas. Queremos ser enérgicos pero queremos también comprender la posición del periodista", explica Hoyt. "Hay mucha crítica en todas partes. Existe la tendencia a hacerse el sordo a menos que sea una crítica bien hecha y provenga de un colega".

Crítica de los consejos de prensa

Muchos periodistas y organizaciones de periodismo han intentado, o por lo menos han considerado seriamente, formar consejos de prensa para arbitrar las disputas entre los periodistas y las personas de las que ellos reportan. El Consejo Nacional de Prensa, inspirado por su primo inglés, el Consejo Británico de Prensa, duró apenas un poco más de una década y dejó de existir en 1984. Sin embargo, el Consejo de Prensa de Minnesota, ha mantenido con éxito su foro desde 1971. En sus procesos de solución de disputas los miembros del consejo primero tratan de reunir en grupos de discusión a los directores de noticias y a quienes se consideran afectados por los reportajes. Con frecuencia eso es suficiente para solucionar el conflicto. Menos del 8 por ciento de quienes presentan quejas terminan solicitando una audiencia ante los 12 miembros del consejo, constituido por seis periodistas y seis ciudadanos con representación general.

Desde su fundación, el Consejo de Prensa de Minnesota ha emitido más de 100 fallos, lo cual simplemente quiere decir que el Consejo declara públicamente si un periodista o un órgano de prensa actuó éticamente en el caso de que se trate.

"Hemos observado que cuando el público sigue nuestros procesos, su respeto a los medios de información es mayor al final que al principio" de estos procesos, escribe Bob Shaw, miembro fundador, en el sitio en la Web del Consejo de Minnesota. "Se dan cuenta de que nuestro Consejo, compuesto en partes iguales de miembros de los medios de información y el público, no es una hábil maniobra de relaciones públicas sino un ejercicio en imparcialidad fundamental".

Con todo, los consejos también provocan su cuota de controversia. Algunos creen que la creación de tales consejos amenaza las libertades consagradas en la Primera Enmienda, puesto que centraliza los valores del periodismo; en tanto que otros prefieren evitar la interpretación del móvil de un colega. La estación de televisión KSTP-TV de Minneapolis y su casa matriz, Hubbard Broadcasting, nunca han participado en el Consejo.

"Si alguien cree que hemos hecho algo incorrecto, puede hablar con nosotros directamente y además tiene el recurso de los tribunales", le dijo Stanley Hubbard, presidente ejecutivo, al Minneapolis Star Tribune en 1996. "No quiero encontrarme en una situación en la que un grupo de personas asume el derecho de juzgar nuestro criterio".

Otros consejos han sido objeto de críticas similares. Al Consejo de Prensa de Washington, con sede en Seattle, estado de Washington, fundado hace dos años, se lo acusó de no ser más que un grupo de entrometidos autoelegidos que simplemente están del lado de quienes se dedican a castigar a la prensa. A este mismo Consejo se lo criticó fuertemente debido a que su financiamiento principal proviene de la Fundación Bill y Melinda Gates, la entidad filantrópica del fundador de Microsoft y su esposa, hecho que crea la posibilidad de conflicto de interés y un dilema ético dentro de un grupo cuyo objeto es examinar la ética de los medios de información.

No obstante estas inquietudes, los consejos de prensa ofrecen al público la oportunidad, muy necesaria, de la interacción con los medios de información y de expresar sus críticas, escribe Geneva Overholser, ex mediadora del periódico The Washington Post y actualmente profesora en la Universidad de Missouri, en un artículo en Columbia Journalism Review de febrero pasado. "No podemos permitirnos el lujo de dejar pasar una oportunidad genuina de asumir nuestra responsabilidad y de ayudar al público a entender todo lo que hacemos para poder defender nuestros principios y lograr exactitud en nuestros datos", dice Overholser.

Crítica de organizaciones profesionales

Las organizaciones profesionales ayudan a los periodistas a perfeccionar sus capacidades y a entablar causas legales cuando los derechos que les otorga la Primera Enmienda se ponen en entredicho. La Asociación de Directores de Noticias de Radio y Televisión elogió públicamente la decisión del Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos que permitió la transmisión en vivo de los alegatos orales en el caso Estados Unidos contra Microsoft. Los funcionarios de la Sociedad de Periodistas Profesionales (PJS) se expresan, con regularidad, contra intervenciones gubernamentales en la labor diaria del periodista. El valor que estas organizaciones adjudican a la libertad periodística es evidente en la crítica, el elogio e incluso el apoyo financiero que proveen.

Estas mismas organizaciones también pueden establecer códigos de ética que ayudan a guiar a los periodistas en el ejercicio de su profesión. Cuando los periodistas violan los códigos, estas organizaciones, ocasionalmente, pueden declarar su oposición a la violación. El comité de ética de la SPJ acusó a las cadenas de televisión Fox, ABC, CBS, NBC, CNN y la Prensa Asociada de violar el código de la SPJ "al no actuar independientemente". Todas estas importantes agencias de noticias habían contratado a Voter News Service para que les suministrara los resultados de las elecciones presidenciales de noviembre y se atuvieron a la información inexacta suministrada por dicha entidad, en el sentido de que el entonces vicepresidente Al Gore había ganado los votos electorales de la Florida [SPJ press release]. Esta crítica se basa en la premisa de que los órganos de noticias deben procurar y verificar la información automáticamente, en lugar de confiarse en los servicios contratados. El principio de actuar independientemente provee la base para impugnar el criterio noticioso de los periodistas.

Sin embargo, es muy raro que organizaciones dentro de la profesión misma investiguen o desaprueben directamente reportajes defectuosos. "Si esto (una práctica profesional deficiente) ocurriera en cualquier otra profesión o centro de poder en la vida estadounidense, los medios de información se concentrarían en la noticia, enfocando en la institución en cuestión una luz escudriñadora", comentó Sydney H. Schanberg, ganador del premio Pulitzer, en un editorial de The Washington Post en 1999. "Cuando firmas de abogados contravienen cánones éticos, agentes de la bolsa de Wall Street estafan clientes, o compañías de cuidado de salud controlado niegan atención médica esencial a los pacientes, nosotros los periodistas lo consideramos noticia y frecuentemente lo ponemos en primera plana, pero cuando nuestra propia profesión es la que comete la infracción, obramos con condescendencia.

"Ningún periódico está ansioso de reconocer sus propias deficiencias, o de revelar las de sus colegas (que pueden devolver el favor). Todo el mundo tiene ropa sucia", agregó Schanberg.

Entre tanto, el público estadounidense cree que los medios de información no son suficientemente críticos de si mismos y no demuestran respeto constante por las comunidades que dicen servir, tal como lo que indican estudios realizados por la American Society of Newspaper Editors (Sociedad de Directores de Periódicos de Estados Unidos).

Debido a estos estudios, la Associated Press Managing Editors (APME) (Directores Administrativos de la Prensa Asociada) ha adoptado un enfoque diferente para estimular la crítica mediante discusiones de mesa redonda en las que reúne a lectores y personas afectadas directamente por la noticia con los directores y los dueños de periódicos locales. Las sesiones, auspiciadas por la APME con el apoyo de la Fundación Ford, examinan la veracidad periodística de las salas de redacción en todos los 50 estados, dijo Carol Nunnelley, redactora gerente y coordinadora de proyectos del Birmingham News. Estos foros permiten que la crítica exterior llegue a la redacción de los periódicos.

Spokesman Review, de Spokane, Washington, realizó su mesa redonda en enero de 2001, la primera de la serie. Miembros del concejo municipal, promotores de bienes raíces, académicos y activistas de la comunidad celebraron una reunión de dos horas con directores y reporteros del periódico. Allí se consideró el posible conflicto de interés para el dueño del periódico, cuya familia construyó un centro comercial y un estacionamiento en el centro de la ciudad, lo que ahora es objeto de controversia.

"Este (diálogo) permitió a los interesados reunirse personalmente con los periodistas, sin que mediaran filtros entre ellos", dijo Chris Peck, presidente de la APME y director de Spokesman Review. "Exigió mayor sinceridad de ambas partes y no permitió que se vociferara o prevaricara. Si un participante se mostraba muy desconfiado de los medios de información o un representante de éstos demostraba arrogancia, alguien le llamaba la atención".

Conclusión

Murrey Marder, corresponsal jubilado de The Washington Post, observó durante la Conferencia de Vigilancia del Periodismo Nieman de 1998: "El temor al abuso del poder fue la fuerza galvanizadora en la Revolución Americana y continua siendo la justificación más fuerte de la existencia de una prensa estimulante y realmente independiente". No obstante, durante el mismo discurso Marder dijo que los estadounidenses no confían en sus medios de información porque éstos son demasiado sigilosos de la forma en que funciona el periodismo. Existe tensión entre estas variables: alentar una prensa vigilante, estimular la crítica de la prensa sin sofocarla y mantener las libertades de la prensa y de sus críticos.

Algunos creen que la función de vigilante la realizan mejor los grupos que están fuera de la industria, aunque esos grupos tengan sus propios objetivos. Otros creen que quienes están dentro de la profesión están mejor calificados para hacer críticas, especialmente porque probablemente sean más respetados por los periodistas. De una u otra manera, sin embargo, todos los vigilantes contribuyen a la conversación actual sobre lo que significa tener prensa libre en una sociedad libre.


Leer más sobre este artículo...

La Función de los Medios de Información

Por Jan Schaffer
Director Ejecutivo, Centro de Periodismo Cívico Pew

El autor aboga por una nueva clase de periodismo que ayude a la gente a superar su sensación de impotencia y alienación, desafiándola a participar, intervenir y asumir responsabilidad por los problemas de la comunidad.


El periodismo cívico ha avanzado mucho en los seis años desde la creación del Centro de Periodismo Cívico Pew. Ahora sabemos dos cosas:

1) Cuando la prensa cumple su labor de una manera diferente, los ciudadanos realizan sus tareas de manera diferente.

2) Cuando se siembra innovación en las salas de redacción, se cosecha ideas nuevas.

Vivimos en una era en la que tanto los periodistas como el público de Estados Unidos luchan para lograr un consenso sobre lo que constituye buen periodismo.

Ya no es suficiente que los propios periodistas piensen que realizan una buena labor. Para que el periodismo siga recibiendo protección constitucional - y siga atrayendo lectores y televidentes - los lectores y televidentes tienen que estar de acuerdo en que el periodismo desempeña una función esencial en nuestra sociedad democrática.

Recientemente ha habido indicaciones perturbadoras de que ese no es el caso. Las encuestas nacionales documentan una acumulación de resentimiento hacia la prensa estadounidense y sus prácticas. Para describir a la prensa, el público usa palabras como arrogante, insensible, prejuiciada, errónea y sensacionalista.

Parece haber un consenso de que la "prensa" está descompuesta. El gran interrogante ahora es si los periodistas saben cómo arreglarla.

La circulación de los diarios está estancada o disminuye. Aunque la gente lee más, no lee más diarios. Y la audiencia de los noticieros de televisión también disminuye.

La fundación internacional independiente, The Freedom Forum, realizó recientemente una encuesta sobre el estado de la Primera Enmienda (a la Constitución de los Estados Unidos, que garantiza la libertad de expresión). En general, la prensa, más que el público, tiene sus derechos de la Primera Enmienda en más alta estima.


Más de la mitad de quienes respondieron a la encuesta - el 53 por ciento - expresaron la creencia de que la prensa tiene demasiada libertad. Esto representa un aumento de 15 puntos porcentuales respecto a una encuesta similar efectuada en 1997.


Sólo el 45 por ciento dijo que creía que la prensa protege a la democracia, comparado con el 54 por ciento en 1985. Y el 38 por ciento dijo que la prensa en realidad perjudica a la democracia.


Alrededor del 65 por ciento dijo que los diarios no deberían publicarse libremente.


Cifras perturbadoras de personas dijeron que no debería permitirse a la prensa que apoye o critique a los candidatos políticos, que no debería permitírsele que use cámaras ocultas para obtener información y que no debería ser capaz de publicar secretos del gobierno.

¿Qué podemos hacer?

Estas son noticias que preocupan si uno es periodista. También me gustaría pensar que son noticias que preocupan si uno es miembro del público.

¿Qué podemos hacer acerca de todo esto? Lo que hacemos en el Centro Pew es tratar de ir más allá del simple diagnóstico del problema; en realidad elaboramos algunas recetas para las soluciones. Es cierto que muchos periodistas se sienten más cómodos con los diagnósticos que con los remedios, pero la reacción de las investigaciones es tan abrumadora que incluso los editores más empedernidos comienzan a decir "basta". Pero antes de que podamos arreglar las cosas tenemos que determinar lo que tratamos de ser. ¿Cuál es nuestra función en la creación de una comunidad?

Los modelos más viejos de periodismo, especialmente en los diarios comunitarios y regionales, eran catalogados con frecuencia como "perros falderos": bajo el control de propietarios interesados en fomentar el civismo y atraer los dólares de la publicidad comercial.

"Perros de ataque" es el modelo que se nos ocurre ahora con más frecuencia después de alguna de la cobertura de la presidencia de Bill Clinton y de las visiones de reporteros gráficos ocultos entre los arbustos de la residencia de la familia Kennedy tras la muerte de John F. Kennedy (hijo).

Luego está el modelo de "perros de vigilancia" al que los periodistas, insinceramente, dicen respetar. Esta es una función que la comunidad todavía aprecia. Pero el público tiene cada vez más aprensiones sobre esa función e incluso los periodistas aceptan que con frecuencia la prensa va más allá de la simple cobertura de los sucesos: a menudo impulsa controversias, especialmente al examinar la conducta personal y ética de las figuras públicas.

Algunos de los últimos estudios muestran que la prensa, más que el público, valora su función de vigilancia. Sólo el 10 por ciento de la prensa cree que la crítica periodística de los líderes políticos obstaculiza la labor de esos funcionarios, mientras que el 31 por ciento del público cree que esas críticas interfieren en el cumplimiento de la tarea de esos líderes.

Actualmente se someten a prueba algunos modelos nuevos. Uno de ellos es el del "perros lazarillos". ¿Puede haber un periodismo que no sólo le brinde a la gente noticias e información sino que también le ayude a cumplir su tarea como ciudadanos? ¿Que no sólo produzca el espectáculo cívico insólito del día sino que en realidad desafíe a la gente a participar e intervenir y asumir responsabilidad por los problemas? ¿Que no los coloque sólo como espectadores, sino también como participantes?

Es en esto donde el periodismo cívico ha fomentado numerosos experimentos. El periodismo cívico no propicia el abandono de la función de vigilancia, sino que en cambio le agrega más responsabilidades.

El Centro de Periodismo Cívico Pew

Cuando los la fundación Pew Charitable Funds decidió crear el Centro de Periodismo Cívico Pew, no le preocupaba el periodismo sino que se concentraba en la participación cívica. Pew Charitable funds temía que la democracia estuviera en quiebra: los ciudadanos no votaban, no participaban como voluntarios y no intervenían activamente en la vida cívica, la gente no se ofrecía para ayudar a hacer frente a los problemas de sus comunidades.

Se preguntó si el periodismo podría ser parte del problema. ¿Trataba la prensa a la gente en las noticias como espectadora de un espectáculo cívico extravagante más que como participante activa de una sociedad que se gobierna a sí misma?

Y planteó una hipótesis simple: ¿Si los periodistas realizaran su labor de una manera diferente, se desempeñarían los ciudadanos de un modo distinto? ¿Podríamos alentar algunos experimentos en salas de redacción para ver si podría haber modelos diferentes, modelos que todavía adhiriesen a los valores básicos del periodismo - de exactitud, objetividad, independencia, imparcialidad - pero que también fueran útiles a los ciudadanos?

El periodismo cívico es ahora una etiqueta amplia que se pone a los esfuerzos de los editores y directores de noticias que tratan de realizar sus labores como periodistas para ayudar a superar el sentimiento de impotencia y alienación de la gente. Busca educar a los ciudadanos sobre los cuestiones importantes y de actualidad para que puedan tomar decisiones cívicas, participar en el diálogo y la acción cívica y, en general, ejercer sus responsabilidades en una democracia.

Los periodistas cívicos creen que es posible brindar una cobertura noticiosa que motive a las personas a pensar e incluso a actuar, más que simplemente atraerlas a mirar. Y creen que tienen la responsabilidad de hacerlo así.

Debo advertir, sin embargo, que los periodistas cívicos no quieren decirles a los lectores y televidentes qué deben pensar o cómo actuar. Simplemente crean una zona neutral de facultamiento, al proveerles a los ciudadanos información y algunas veces métodos para compartir alguna responsabilidad y ofrecer alguna imaginación o soluciones para resolver algún problema.

Los periodistas cívicos creen que pueden ser perros de guía sin renunciar a su papel de vigilancia. Y les alegra abandonar el papel de perros de ataque.

Ahora bien, según el punto de vista de cada uno, esto es un retorno a los fundamentos del buen periodismo o un nuevo método revolucionario de informar. Personalmente creo que es más que buen periodismo, por lo menos de la clase de periodismo que yo practiqué durante 22 años en el Philadelhia Inquirer.

Emplea todos los instrumentos del buen periodismo, pero no tiene miedo de involucrarse más con en comunidad, de escuchar, de ser un catalítico de actividad, de ayudar a la comunidad a crear su propia capacidad. Y no tiene miedo de decir: si el periodismo viejo no funciona, reinventémoslo.

¿Qué es una noticia?

Una manera en que los periodistas cívicos tratan de hacer un "periodismo distinto" es buscando nuevas definiciones de lo que una noticia es. La mayoría de los periodistas definen la noticia como conflicto: el titular contra el desafiante, el ganador contra el perdedor, el que está a favor frente al que está en contra.

El periodismo cívico procura expandir esa definición. Procura ir más allá de la cobertura de un evento, una reunión o una controversia. Trata de proyectar conocimientos, no sólo acontecimientos informativos. Trata de informar del consenso así como del conflicto, de casos de éxito así como de fracasos -- reportajes que podrían ayudar a otras comunidades a abordar asuntos difíciles.

El periodismo cívico trata de crear algunos modelos nuevos de la manera de informar que podrían estar más en sintonía con los modelos nuevos de gobernar. Para resolver los problemas locales, muchos escenarios locales de gobierno se apartan del paradigma de ganar o perder para adoptar un método que es más de consenso y en el que todos ganan.

¿Cómo puede estar equipado el periodismo para tratar eso? Realizamos una gran labor al informar sobre el conflicto, acechando y llevando la cuenta de ganadores y perdedores. Pero si enviamos un reportero a cubrir una reunión en la que todos están de acuerdo en algo, lo más probable es que al regresar le diga a su editor que "nada ocurrió"- Y que no haya reportaje.

Los periodistas cívicos tratan de examinar en qué están de acuerdo así como en qué están en desacuerdo los miembros de la comunidad. Eso es algo nuevo.

Uno de los experimentos más ambiciosos del Centro Pew se emprendió en Spokane, estado de Washington, en 1999 cuando el diario Spokesman Review usó los instrumentos de "cartografía" del periodismo cívico para marcar los momentos claves en la vida de los jóvenes que determinaban si tendrían éxito como adultos o si fracasarían y posiblemente terminarían en la cárcel. Determinó algunos momentos interesantes -- como el del que el primer día de cuarto grado es cuando se sabe si al niño le gustará o no la escuela. O que en el primer día del séptimo grado es cuando se determina si el niño va a ser un tipo socialmente inepto o parte del grupo popular.

La idea fue no solamente cubrir este tema, sino también revelar algunos puntos de intervención para los organismos de servicios sociales de la comunidad. Esta es también una definición diferente de "noticia".

Periodismo cívico es enmarcar nuevamente los reportajes para hacerlos más relevantes a los lectores.

The Orange County Register, del condado de Orange en California, experimentó una nueva técnica narrativa para relatar la historia de los "niños de los moteles", niños pobres que viven en moteles residenciales prácticamente al otro lado de la calle del parque de diversiones Disneyland. El relato se hizo en forma de diálogo, usando las propias palabras de los niños.

La respuesta fue abrumadora. Incluyó 200.000 dólares en donaciones, 50 toneladas de comida, 8.000 juguetes, y miles de horas de voluntarios dedicadas a ayudar a los "niños de los moteles". El condado asignó 1 millón de dólares para un programa de viviendas para sacar a las familias de los moteles. Un organismo sin fines de lucro inició una campaña de 5 millones de dólares para tratamiento del consumo de drogas entre las familias de los moteles.

La reportera Laura Saari dijo posteriormente que le asombró la manera en que todos trabajaron juntos en busca de una solución. "Un reportaje similar, relatado de una manera convencional, habría puesto a los organismos del gobierno a la defensiva. Pero debido al método que se usó para redactarlo, nadie sintió que le echaban la culpa. De manera que en vez de perder tiempo defendiéndose, salieron a la calle" a trabajar en el caso.

El periodismo cívico consiste en redefinir el equilibrio.

Los periodistas informan de los dos lados de un suceso y creen que es imparcial y equilibrado. Los periodistas cívicos sugieren que cobertura bipolar, no equilibrada es un término mejor. El equilibrio está en el medio, no en los extremos. Los periodistas cívicos tratan de asegurar que todas las personas afectadas por el asunto tengan voz en el reportaje, no solamente los proponentes de las opiniones más extremas que nos envían sus comunicados de prensa. Y los periodistas cívicos no tienen miedo de informar sobre la ambigüedad, cuando la gente todavía trata de determinar como se siente.

Finalmente, el periodismo cívico consiste en proveer puntos de entrada para involucrar a la gente y alentar la interacción entre los periodistas y los ciudadanos. Procura crear conversaciones con los lectores, en contraste con una descarga unidireccional de información -- que arroja una gran cantidad de hechos al público -- como se ve con tanta frecuencia en el periodismo tradicional.

Esta interacción puede ocurrir en las páginas noticiosas, en la ondas radiales, en el espacio cibernético y algunas veces en un espacio real: en foros y reuniones comunitarias. El Charlotte Observer de Carolina del Norte determinó, mientras cubría un asunto importante relacionado con el transporte de escolares, que algunas de las mejores ideas para reportajes las obtenía en los mensajes electrónicos de los lectores.

En 1999, el Centro Pew auspició un programa en la Radio Pública de Nueva Hampshire (WHPR) que ofrecía una calculadora de impuestos en línea. Los tribunales habían ordenado que en este estado donde no se cobran impuestos se estableciera un gravamen para financiar las escuelas públicas.

El sitio en la Web que WHPR mantuvo sobre el impuesto incluyó información educativa, un espacio de discusión y un mecanismo muy conveniente que le permitía a la gente anotar el valor de su casa, sus ingresos y el nombre de la ciudad donde vivían, y entonces calcular lo que les costaría cada una de tres propuestas diferentes de reforma impositiva.

Esto fue un periodismo muy diferente, hecho a la medida, individualizado y útil que facultó a la gente a desempeñar una función en una decisión de política pública. El Centro Pew recientemente auspició en WHPR un Calculador de Cuentas de Servicios públicos, para que la gente tenga más acceso al tema de la eliminación de reglamentaciones de las compañías que suministran esos servicios.

La cuestión básica

De manera que ¿cuál es la cuestión básica del periodismo cívico?

Para la comunidad:


Vemos periodismo de buena calidad que también mejora la capacidad de la comunidad de abordar problemas.


Vemos que cuando se proporciona a los lectores los medios para que actúen, así lo hacen.


Hemos visto en los estudios que los esfuerzos del periodismo cívico han aumentado mensurablemente el conocimiento de los lectores sobre un asunto en particular.


Hemos visto que los esfuerzos del periodismo cívico han influido positivamente en la percepción del público sobre la prensa.


Hemos visto a otros grupos de la comunidad adoptar el modelo de intervención cívica (por ejemplo, mediante círculos de estudios y equipos de acción) que aprendieron de la participación de las organizaciones noticiosas en los esfuerzos de periodismo cívico.


Y hemos comenzado a ver gente que se postula para ser elegida a cargos y que nunca habría aspirado a esas funciones hasta que se involucró en una iniciativa de periodismo cívico.

Para el periodismo:


Vemos informes a fondo que han tenido una resonancia más auténtica con la comunidad, en vez de periodismo que repite mecánicamente los dos lados de un asunto.


Vemos periodistas que redescubren sus comunidades, y rompen algunos viejos estereotipos.


Vemos toda clase de innovaciones en las salas de redacción. Nuevas páginas, nuevos empleos, nuevos criterios, nuevas declaraciones de misión profesional. Un nuevo vocabulario. Y en el Virginian Pilot de Norfolk, la declaración de misión para sus reporteros que cubren la capital del estado en Richmond, Virginia, promete cubrir el gobierno y las elecciones del estado "como un ejercicio de solución de problemas cívicos".


Finalmente, el periodismo cívico ha producido un entorno que les ha permitido a los editores correr nuevos riesgos.

No creo que el periodismo cívico tenga todas las respuestas a los males que afligen a la prensa. Pero puede adjudicarse una buena porción del mérito por haber contribuido con algunos remedios. Y creemos, como aconsejaba San Pablo en una de sus cartas, que necesitamos "probar todas las cosas y retener con fuerza todo lo que es bueno".


Leer más sobre este artículo...

lunes, 19 de marzo de 2007

Periodismo, Ideología y Globalización

PERIODISMO E IDEOLOGÍA

En esta medida, el periódico nace para informar a la colectividad de los acontecimientos susceptibles de interés o promoverlo, manejando el hecho como noticia que altera el ritmo de esa colectividad o al menos despierta su curiosidad. Implica que el periódico (diario) o revista maneja la información para divulgar el hecho con la expectativa no solo para agregar más lectores sino para influir en la opinión del lector; el objetivo: que se alinien con la posición del periódico o de los grupos de poder que representa y que buscan afianzarse con el apoyo de los lectores que se convierten en el cimiento que legitima una posición ideológica de una persona, de un grupo o de determinadas instituciones.

A través de la historia se observa cómo el periodismo ha legitimado el racismo, el linchamiento real o social y las guerras; incluso las inventa como el periodista que retrato Orson Welles en su célebre película "El Ciudadano Kane" que a partir de especulaciones de una guerra de Estados Unidos contra España consigue que este país salga de Cuba para que Estados Unidos las convierta en su protectorado.



Tal tipo de información es la que inaugura el género llamado amarillismo por el falseamiento del hecho y por el sensacionalismo sin escrúpulos. Lo que importa es que los receptores lo crean; obliga a que tomen posición sobre la base de la conducción de los sentimientos, creencias y valores por lo que tal periodismo los convierte en una masa enajenada lista para castigar, impulsar, apoyar o legitimar ideas, individuos, líderes, gobernantes, partidos y religiones.

Desde esta perspectiva el periodismo se convierte en un vehículo formidable para crear opinión y conductas y respuestas sociales que consoliden posiciones ideológicas de las élites del poder, y también por tal influencia ideológica alcanzada por el periódico puedan promover la caída de líderes políticos, empresariales o incluso fabricar golpes de Estado. Esto explica porqué desde la segunda década del Siglo XX al periodismo se le identifica como el cuarto poder; se le teme, se le usa, se corrompe y corrompe.

EL PERIODISMO Y LA GLOBALIZACIÓN

Desde 1980, el mundo sufre transformaciones políticas, económicas, culturales y tecnológicas formidables: La caída del muro de Berlín primero, luego del bloque socialista, después la desaparición de la URSS y el fin de la guerra fría.

Al mismo tiempo, las empresas trasnacionales ponen a su servicio a los gobiernos tanto de países ricos como de pobres, así como a los organismos internacionales de carácter social, tales como el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para imponer el neoliberalismo en el mundo, que no es otra cosa sino la apertura de las fronteras a las mercancías, a los capitales y a la cultura occidental. Dichas empresas programan como estrategia que el mundo entero acepte los principios y culturas pero no de todos si no de los siete países más ricos del mundo y particularmente de Estados Unidos bajo la propuesta de modernización.

Mediante el uso de la tecnología tales países transmiten el suceso, evento, acontecimiento instantáneamente y con la orientación acorde a su objetivo de unilateralidad económico-cultural, no obstante que la fuente de emisión se encuentre a 10,000 km. de distancia del receptor. En consecuencia, la informática y el periodismo televisivo especialmente, cumplen la magia de la globalización. Pero, ¿realmente se ha provocado el conocimiento y tolerancia del otro o más bien se induce a su persecución y destrucción?.

Sucede que los centros de poder manejan la información según sus intereses; pueden difundirla, distorsionarla, reducirla y censurarla, o en última instancia pueden marginar a los países que se opongan a sus objetivos negándoles la adquisición del satélite de enlace en función de su monopolio técnico, sus agencias noticiosas y de sus cadenas televisivas.

En efecto, la información y medios masivos en función de la tecnología provocan el acercamiento de las sociedades, solo que no debemos ni podemos olvidar el poder que ejercen los países hegemónicos al combinar sus intereses económicos, políticos, sociales, culturales y militares con el manejo tecnológico que dota a sus medios de comunicación en mecanismos de avasallamiento informativo de carácter monopólico, perfilado por su orientación ideológica persuasiva o agresiva. Indudablemente dos o tres cadenas televisivas de Estados Unidos se convierten en los difusores, vigilantes y filtradores de la información; funcionan como el "Big brother" de Orwell.

En otras palabras, la información por su alcance se ha globalizado, pero debido a la hegemonía de Estados Unidos sobre todo, dicha globalización funciona de acuerdo a los objetivos de los países más ricos. Por otro lado, la difusión masiva globalizada por la magia de la tecnología ha transformado el concepto del periodismo escrito. Su mensaje a través de la radio y la televisión los ha convertido en difusores de opinión, puesto que la palabra e imagen influye a cientos de miles o incluso millones de habitantes a diferencia de los lectores de diarios y revistas.

EL PERIODISMO ESPECIALIZADO

Como en general, las sociedades son cada vez más complejas existen segmentos de receptores que buscan la información adecuada en los órganos informativos especializados, lo que ha determinado que los periodistas se especialicen en la economía, la política, la cultura, la sociología, la psicología, etc, o bien, que los economistas, politólogos, sociólogos, psicólogos, etcétera, se vuelvan periodistas que cubran tales áreas. De ahí que el egresado de la carrera de comunicación requiera especializarse en alguna disciplina, como el economista-periodista, por ejemplo, requiera el aprendizaje de técnicas periodísticas; tal fenómeno también empieza a dominar en la radio, la televisión, y el cine video, lo que implica que el periodista forjado en la práctica empieza a ser un recuerdo, pues la difusión masiva no permite la improvisación, independientemente de la orientación ideológica.

Paradójicamente, al fenómeno de la información especializada y de calidad, la tecnología ha provocado que los medios como la radio y la televisión que acercan a la fuente de emisión con los receptores penetren fácilmente en la mente de millones de radio escuchas y de televidentes. Tales muchedumbres que no leen o leen muy poco (lecturas chatarra) captan el mensaje de la palabra e imagen del "comunicador " sin el derecho de la duda y con una total indefensión intelectual, al extremo que lo fetichizan, convirtiendo su mensaje en un dogma de fe y al periodista radiofónico o televisivo en un patriarca de la información.

La carencia de un blindaje intelectual en el 80% de la población del mundo favorece el éxito del lector o narrador de hechos-noticia, que generalmente carece del conocimiento necesario de lo que comentan. Lo que importa es, cómo lo comentan para que sea creíble, sacrificando la calidad por el sensacionalismo y el dogma, que se convierte en una droga enajenadora de las masas, puesto que sintonizan la radio y la televisión para encontrar tan deleznable información; a la vez se convierte en el "rating" que sostienen las cadenas radiofónicas y televisivas.

Lamentablemente este periodismo de corte popular, distorsionado y sin escrúpulos es abrumador en las sociedades donde impera una baja escolaridad en promedio, que es el caso de la mayoría de los países; tales masas están convencidas de que los que escuchan o ven es la verdad revelada, de tal forma que tal inducción fomenta el fanatismo y hasta el linchamiento virtual. Nunca antes el llamado cuarto poder había acumulado tanto, lo que inequívocamente es consecuencia de la telemática y la llamada globalización, pero también es cierto que nunca los jefes de Estado y las Mega empresas de las hegemonías habían acumulado tanto poder al extremo que obligan a los medios para que los sirvan. Indudablemente el exceso de poder conduce a la imposición de las ideas de unos cuantos o de uno solo.

¿QUÉ HACER ANTE EL AVASALLAMIENTO PERIODÍSTICO?

En efecto, la información es poder y este si no se limita puede desencadenar consecuencias catastróficas, sobre todo cuando lo usan naciones cada vez más imperialistas. La cuestión es cómo y quienes pueden enfrentar y desmantelar tal poder; el cómo y el quién pueden surgir en cualquier momento pues no olvidemos que las masas alienadas y todo el género humano, podemos recuperar nuestra conciencia y capacidad para dudar y analizar provocado por un factor fuera de cálculo que puede ser económico, político, tecnológico, cultural o geográfico. No debemos olvidar tampoco que los humanos lo somos porque estamos dotados de imaginación e inteligencia que impiden que la robotización pueda dominar nuestras mentes.

Desde luego, podemos usar la tecnología para elevar nuestra riqueza social y cultural, regresando al objetivo original del periodismo: la información para mejorar; en este orden, la globalización despojada del unilateralismo de las hegemonías contribuirá significativamente al conocimiento de sociedades y culturas no para apreciarlas como algo lejano, exótico o desordenado, sino como parte esencial de otras realidades con los mismos derechos y necesidades de los que consideran que solo son de su exclusividad. Tal es el dilema del periodismo actual: contribuir a la destrucción de la humanidad o promover y fomentar el enriquecimiento y sabiduría de las civilizaciones del mundo.

CONCLUSIONES

Los retos actuales del periodismo, en plena revolución multimedia, a grandes rasgos son dos:
Uno, la velocidad con que la información se produce, se procesa y los mensajes que emite para una sociedad consumidora de imágenes, más que de palabras escritas.
Dos, las exigencias de un periodismo de especialización y su papel creciente en los procesos formadores de la opinión pública.
Ante tales retos, el joven estudiante de periodismo y/o comunicación, debe tener presente que su trabajo profesional requiere, además de un adecuado manejo de las técnicas comunicativas producto de los ordenadores en evolución, recordar la importancia que guarda la ética en su ejercicio profesional y el universo en que habitamos. Este último, además de un mundo físico es algo mucho más complejo; es un universo simbólico formado por la lengua, el arte, los mitos y las creencias que las sociedades producen y recrean.
La posibilidad de imaginar futuros alternativos solo es dable cuando la sociabilidad se concibe integrando las dimensiones de lo real y lo tangible con lo inteligible, lo mítico y lo fantástico.
Nuestra capacidad de asombro nutre al homo sapiens que todos llevamos dentro, aquél que se piensa y reflexiona solo y en compañía de los demás. El que necesita ser continuamente rescatado del homo lleno de imágenes, pero carente de contenidos reflexivos sobre su sociedad y el mundo que lo rodea. Ese homo sapiens es el que puede contribuir a imaginarnos en convivencia y a enriquecernos con nuestra particularidad y con nuestra diversidad.

BIBLIOGRAFÍA GENERAL

" Castells, Manuel. La Era de la Información. México, Siglo XXI Editores, (Vol. I), 2001.

" Mannheim, Karl. Ideología y Utopía. Introducción a la Sociología del Conocimiento. España, Editorial Aguilar, 1973.

" McQuail, Denis. Sociología de los Medios Masivos de Comunicación. Argentina, Ed. Paidos, 1972.

" Pappenheim, Fritz. La Enajenación del Hombre Moderno. México, Ediciones Era, 1965.

" Sartori, Giovanni. Homo Videns. La Sociedad teledirigida. México, Taurus, 1998.

" Thompson, John B. Ideología y Cultura Moderna. México, UAM-Xochimilco, 1998.

" Van Dijk, Teun A. Ideología. Una Aproximación Multidisciplinaria. España, Editorial Gedisa, 1998.


DATOS CURRICULARES

Joaquín Careaga Medina.
Licenciado en Sociología por la UNAM. Estudios de Maestría en Economía y Doctorado en Sociología, ambos en la misma institución . Es profesor titular de la ENEP Acatlán con definitividad en el área de Sociedad y Política del México Actual ( para la División de Socioeconómicas y Humanidades). Asesor permanente en la revisión de planes de estudios de la ENEP Acatlán, particularmente del área social y económica. Jurado permanente en concursos de oposición académica en las áreas de Sociedad, economía y política. Publicaciones y conferencias siempre relacionadas con el desarrollo y los principales retos políticos y económicos nacionales.

Lourdes Perkins Candelaria
Licenciada en Economía por la UNAM. Estudios de Maestría en Economía y de Doctorado en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Profesora titular de tiempo completo para el área de economía política en la División de Socioeconómicas y de Sociedad y Política en la División de Humanidades de la ENEP Acatlán. Jurado permanente en exámenes de oposición académica y asesora de la Comisión Revisora del Plan de estudios de la carrera de Economía. Ha dictado conferencias con particular énfasis en los temas " Relaciones México- Estados Unidos", "La Cultura Chicana" "La UNAM " y "El Desarrollo Político y Económico de México". Mantiene trabajo de investigación sobre el proceso de cambio y modernización en México.

Leer más sobre este artículo...

CREATIVIDAD E INNOVACIÓN

La creación de nuevos productos, procesos y servicios, surgen a partir de procesos creativos en la organización.
La creatividad es generar la idea para resolver el problema. La innovación es convertir la idea en un producto o servicio que resuelve una necesidad.
La organización innovadora se caracteriza por su capacidad para canalizar las aportaciones creativas hasta convertirlas en resultados útiles para el mercado, la calidad o la productividad internas.
No solo las empresas grandes empresas innovan, ya que la mayoría de las innovaciones e inventos se originan en pequeñas y medianas empresas o en unidades independientes de grandes empresas.
Algunas compañías rentables, lo son gracias a su afán de cultivar la innovación en todos los niveles de la organización. Los distintos departamentos toman ideas nuevas y las transforman en productos o servicios exitosos que el mercado compra por su originalidad.
Los emprendedores de negocios iniciadores comprometen recursos importantes en proyectos innovadores que le den ventajas competitivas difíciles de seguir por los competidores.

FOMENTAR LA CREATIVIDAD EN LA EMPRESA
Para lograr aumentar la generación de ideas y por tanto de innovaciones deberíamos cuidar aspectos fundamentales, tales como:
-Disponer de plantillas con menos especialización laboral y menos reglas, y sean estructuras más bien descentralizadas que faciliten la flexibilidad, la adaptación y que hacen que resulte más fácil adoptar las innovaciones.
-La disponibilidad de recursos ya que en ocasiones se pueden producir posibles pérdidas de recursos por le ineficacia de las innovaciones.
-Una comunicación fluida y frecuente entre las áreas de la empresa facilita la interacción entre los distintos departamentos participantes en el desarrollo de las ideas creativas.
-Estimular al personal que tiene iniciativas novedosas, premiando tanto el éxito como el fracaso para aprender de los errores.
-Fomentar el desarrollo de enfoques nuevos y soluciones singulares.
-Asignación de recursos y tiempo a la investigación de nuevas opciones de productos o servicios que el mercado puede demandar.
-Realización de alianzas con organismos dedicados a la investigación aplicada.
-Crear un ambiente de búsqueda.
Fuente: clm. Innovación (Castilla La Mancha)

Leer más sobre este artículo...